We Live What We Eat

Material Beliefs

Susana Soares, con Thomas Kirkwood, João Passos, Dianne Ford y Luisa Wakeling, Newcastle University

Estudios recientes han demostrado que una restricción calórica aumenta la esperanza de vida. Se sabe que llevar una dieta nutricionalmente equilibrada y baja en calorías retrasa el proceso de envejecimiento en los mamíferos, lo que les permite vivir más tiempo y tener una vida más sana. Se ha demostrado que en humanos la restricción calórica reduce el nivel de colesterol y la presión sanguínea. El éxito de las pruebas realizadas en mamíferos ha dado lugar a un reciente estudio en humanos que ha permitido conocer mejor los efectos de la restricción alimentaria. Diversas personas han puesto en marcha este tratamiento con la esperanza de comprobar su efectividad por sí mismos. Esta práctica ha abierto el debate en la comunidad científica sobre la percepción y la apropiación públicas de la investigación científica.We Live What We Eat reinterpreta estas tensiones mediante utensilios que mejoran la mesa y el paladar con el objeto de conseguir nuevas interacciones en las comidas, algo que afectará positivamente a nuestros hábitos alimentarios.