Roots

Roman Kirschner

Tanque de vidrio, agua, sulfato de hierro, alambres de cobre, platino, ordenador, sistema de audio

La escultura funciona de manera cíclica. Está activa durante dos tercios del ciclo: un objeto de cristal crece y se estira en el espacio, algo apreciable en el sonido. La escultura se autocompone. La siguiente fase, de sueño pasivo, constituye el otro tercio del ciclo. El objeto se disuelve y se destruye mientras la tensión va, poco a poco, desvaneciéndose. Cada ciclo dura aproximadamente tres horas. La electricidad que recorre la totalidad de la escultura es la clave de su constante transformación. El crecimiento cambia el flujo de la corriente; el flujo de la corriente modifica el crecimiento. Los voltajes de cada cable pasan por un filtro de resonancia, transformándose así en sonido. El compás de 4/4 produce un ritmo sublime.