,

Adam Basanta y Gil Delindro

Permafrost

Adam Basanta (1985) es un artista sonoro, compositor e intérprete de música experimental. Su obra incluye instalaciones sonoras, composiciones de música electrónica y de cámara experimental, intervenciones diseñadas para espacios concretos y actuaciones con ordenador portátil. Desarrolla su trabajo creativo en diversas disciplinas y medios, explorando las intersecciones entre la dimensión conceptual y la sensorial de la escucha, la materialidad de los dispositivos tecnológicos y las inestabilidades de la instrumentalidad. Sus instalaciones sonoras han sido presentadas a nivel internacional en galerías, festivales e instituciones y han sido reconocidas con varios galardones internacionales.

Gil Delindro (1989) es un artista multidisciplinar que vive entre Oporto y Berlín. Su obra, a camino entre dos países en cine, sonido, instalaciones, performance e investigación de campo, sirve de puente entre diferentes medios, aborda conceptos como el animismo, la memoria y los conflictos postdigitales. Delindro trabaja fundamentalmente con elementos orgánicos crudos y procesos analógicos de creación propia, creando una obra sonora muy física, directa y potente que evocan una tierra imaginaria tan concreta como imaginaria. Su obra ha sido reconocida con diferentes galardones y ha sido mostrada en infinidad de lugares, desde zonas rurales en África y Europa y museos e instituciones en Toronto, São Paulo, Marrakech, Nueva York y especialmente en Europa. Su práctica artística se basa en la investigación de campo continua en parajes aislados.

Proyecto en residencia: Permafrost

Permafrost es una capa de la tierra, incluyendo la roca o el suelo (cryotic), cuya temperatura se encuentra en el punto de congelación del agua, o por debajo de él.

En este proyecto, la congelación es un modo conceptual para «retener» la materia en el tiempo. Los diferentes contenedores de tiempo están separados y desplazados en el espacio – el tiempo es la referencia principal de la obra. Fragmentos de residuos congelados caen continuamente sobre una plataforma equipada con sensores y transductores. Esta actúa como un receptor conectado a un software que interpreta el impacto, el tiempo, el peso y el desplazamiento de los residuos. A medida que la pieza evoluciona la materia se acumula en la plataforma generando no sólo una disposición escultural, sino reacciones impredecibles en el software y una composición de percusión en curso.

Permafrost propone un paisaje de organismos que juegan con el tiempo, una geografía inestable que va de la observación del paisaje natural, a los reinos de datos en tiempo real y la manipulación orgánica. Nociones de movimiento, inestabilidad, memoria, decadencia, casualidad y contaminación.

Los artistas proponen un instrumento que no puede ser fijado ni en el espacio ni en el tiempo, sólo manipulado a lo largo de su existencia: la duración de la pieza dependerá del proceso de fragmentación.

Gil Delindro se centrará en la experimentación y observación de las diferentes piezas de tierra congelada, que se crearán utilizando diferentes tipos de detritus de suelo. Formando un nuevo paisaje efímero diverso. Adam Basanta se centrará en crear un software único que analizará cuidadosamente el desarrollo de la pieza, generando ondas sonoras que se moldearán a través de diferentes datos como el peso, la disposición y el momento de las caídas del material.

Esta pieza se sitúa entre las fronteras de actuación en vivo, instalación, escultura e instrumento musical, pero siempre será una presentación efímera.

Permafrost ha sido seleccionado en la II convocatoria de residencias de la Red Europea de Creación Audiovisual Contemporánea (ENCAC), liderada por LABoral Centro de Arte y Creación Industrial con la colaboración del LEV Festival como socio estratégico. A la convocatoria se presentaron más de 180 proyectos de 34 países.

Organiza
Produce
Apoya